• David Placer

Venezolanos en la nieve: entre el odio y las fake news

En medio de la nevada del siglo, un grupo de venezolanos en Madrid salió a la calle a hacerse fotos en traje de baño o con poca ropa.


Por primera vez, muchos maracuchos, caraqueños o llaneros vieron nevar como en los cuentos de Navidad y en las películas de Disney. Y quienes buscaban mayor protagonismo en las redes optaron por hacerlo desnudos.


Pero lo que pudo ser una broma con mejor o peor gusto, comenzó a levantar la ira de nuestra propia gente. Algunos humoristas cargaron contra la “marginalidad” de los venezolanos, mientras que las noticias falsas corrían como pólvora por Facebook e Instagram.


“Extranjeros sufren hipotermia tras posar en traje de baño”, decía el titular de “El inmigrante”, un espacio humorístico en Facebook. “El Ministro de Sanidad notificó sobre el colapso del Hospital Universitario tras la llegada de un centenar de extranjeros, principalmente de nacionalidad venezolana, quienes sufrieron de hipotermia por salir "ligeros de ropa" con el fin de fotografiarse en la nieve”.


Entonces, los pseudo medios de comunicación y los pseudo perfiles informativos comenzaron a replicar el chiste como noticia verdadera, lo que multiplicó los mensajes de odio contra los venezolanos. Algunos usuarios fueron a la caza de estas fotografías para subirlas en los perfiles de escarnio público y denunciar un “delito contra la salud pública”.


Los venezolanos fueron, una vez más, los verdugos de los venezolanos. Nadie atacó a la presentadora de la televisión española, Cristina Pedroche, que se fotografió desnuda en el jardín nevado de su casa. Ni al actor español Paco León que, buscando más notoriedad, salió en ropa interior a su balcón.


Las fotos en bañador en las nevadas son un clásico de las redes sociales, de los jóvenes desbocados por ganar seguidores. Pero en nuestra vorágine de confrontación, en nuestra eterna lucha fraticida, volvimos a caer en el ataque contra nosotros mismos. Nos irritan los cristales nevados con la frase “Maracaibo te extraño”, los trajes de baño en la nieve y la alegría bajo cero. Ahora también nos hemos convertido en los “Grinch” del invierno.



© 2020 David Placer