• David Placer

Kiara: ni Tibisay se atrevió a tanto

Una famosa cantante venezolana en los años noventa, Kiara, ha mandado a callar a los venezolanos que vivimos en el exterior. Y lo hace justo cuando pide que acudamos a su gira internacional. Vayan, compren las entradas, aplaudan, pero no opinen. Venezuela mejora. Y se callan.


“Yo le agradezco mucho a los que viven fuera que no nos digan qué es lo que tenemos que hacer”, aseguró la cantante mientras elogiaba las mejorías (o supuestas mejorías) económicas y mientras hacía un llamado tácito a resignarse y acostumbrarse al régimen chavista.


Es el tiempo que nos ha tocado. Los influencers lanzan discursos de política. Y Kiara dicta cátedra de macroeconomía.


La cantante, famosa por la canción “Descarado”, pide a los venezolanos algo en contra de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Artículo 19, para ser precisos: “Libertad de Expresión”.


Y la libertad de expresión no es un derecho que se pierde cuando sellas el pasaporte para salir de Maiquetía, por mucho que le gustaría a Maduro.


Quienes estamos fuera, porque fuimos forzados a abandonar el país, tenemos el mismo derecho de opinar que quienes siguen en Venezuela. Y no sólo por principios, sino también por un marco legal internacional, que no es poca cosa, como sabe Kiara, abogada de formación.


Ojalá se trate sólo de un desliz y pida disculpas. Así, todo quedará en una desafortunada declaración y sólo recordaremos la cara de susto de Karina cuando su compañera lanzó semejante declaración.


Pero, de lo contrario, más de uno pensará que la artista se unió a la larga lista de personajes de la farándula que ahora lavan la cara a un régimen investigado por crímenes de lesa humanidad.


El chavismo ha hecho todos los esfuerzos para silenciar a los venezolanos en el exterior. El CNE de Tibisay Lucena puso todas las trabas para que los siete millones de emigrantes no pudiésemos inscribirnos en el registro electoral. Pero nunca, jamás, llegaron a plantear que los venezolanos en el exterior deberíamos perder formalmente nuestro derecho a expresarnos y a votar.


Kiara, autodenominada “la descarada”. Ni Tibisay se atrevió a tanto.